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¿Por qué tengo la nariz siempre taponada si no estoy resfriado?

 

Respirar mal por la nariz no siempre es consecuencia de un catarro. Las alergias, la desviación del tabique nasal o los pólipos pueden provocar una obstrucción persistente que afecta al descanso y a la calidad de vida.

Tener la nariz taponada durante un resfriado es algo habitual. Pero ¿qué ocurre cuando la congestión no desaparece, cuando respiramos peor por una fosa nasal o cuando necesitamos dormir con la boca abierta para descansar?

Muchas personas conviven durante años con dificultades para respirar por la nariz, pensando que es algo normal o recurriendo constantemente a descongestionantes nasales.

Sin embargo, una obstrucción nasal persistente puede tener diferentes causas y, en muchos casos, existen tratamientos eficaces para mejorar la respiración.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de la obstrucción nasal?

No todas las narices taponadas tienen el mismo origen. Identificar qué está dificultando el paso del aire es fundamental para elegir el tratamiento adecuado.

  1. Desviación del tabique nasal

El tabique es la estructura que separa ambas fosas nasales. Cuando está desviado, puede dificultar el paso del aire, especialmente por uno de los lados.

Algunas personas nacen con esta alteración y otras la desarrollan después de un traumatismo. Cuando la desviación provoca problemas respiratorios importantes, puede ser necesario valorar una intervención quirúrgica.

  1. Hipertrofia de cornetes

Los cornetes son estructuras situadas en el interior de la nariz que ayudan a calentar, humidificar y filtrar el aire.

Cuando aumentan excesivamente de tamaño, pueden provocar sensación de congestión constante, especialmente al acostarse.

  1. Rinitis alérgica

Los ácaros del polvo, el polen o los animales pueden desencadenar una reacción alérgica que provoca inflamación nasal.

Además de la obstrucción, suelen aparecer estornudos, picor nasal, mucosidad acuosa y molestias oculares.

  1. Pólipos nasales

Son formaciones benignas que aparecen en la mucosa nasal y de los senos paranasales.

Pueden causar obstrucción persistente, disminución del olfato y sensación de congestión que no mejora con los tratamientos habituales.

  1. Rinosinusitis crónica

Cuando la inflamación de la nariz y los senos paranasales se mantiene durante al menos doce semanas, puede existir una rinosinusitis crónica.

Además de la congestión, pueden aparecer mucosidad persistente, presión facial y alteraciones del olfato.

¿Es malo respirar habitualmente por la boca?

Respirar ocasionalmente por la boca no tiene por qué representar un problema. Sin embargo, cuando se convierte en la principal forma de respirar debido a una obstrucción nasal, puede asociarse con sequedad de garganta, molestias al despertar y alteraciones del descanso.

En algunos pacientes, la obstrucción nasal también contribuye a los ronquidos y puede dificultar el tratamiento de determinados trastornos respiratorios del sueño.

Por eso, cuando respirar por la nariz supone un esfuerzo constante, conviene investigar la causa.

Cuidado con los descongestionantes nasales

Uno de los errores más habituales consiste en utilizar sprays descongestionantes durante semanas o meses.

Aunque proporcionan un alivio rápido, algunos de estos medicamentos pueden producir un efecto rebote cuando se utilizan durante más días de los recomendados.

Esto significa que, al desaparecer su efecto, la nariz vuelve a congestionarse y el paciente necesita utilizarlos nuevamente.

El resultado puede ser un círculo de dependencia del descongestionante y empeoramiento de la obstrucción nasal.

 

¿Cómo se diagnostica una obstrucción nasal persistente?

El otorrinolaringólogo comienza realizando una valoración de los síntomas y una exploración de las fosas nasales.

En determinados casos puede utilizarse una endoscopia nasal, una técnica que permite observar con detalle el interior de la nariz e identificar alteraciones como pólipos, inflamación o problemas anatómicos.

Según los hallazgos, pueden ser necesarias pruebas complementarias.

 

¿Cuándo es necesario operar?

No todas las obstrucciones nasales requieren cirugía.

Muchas mejoran mediante tratamientos médicos, como lavados nasales, antihistamínicos o corticoides intranasales, según la causa.

Sin embargo, cuando existe una alteración anatómica importante o una enfermedad que no responde suficientemente al tratamiento, pueden valorarse procedimientos quirúrgicos.

La cirugía endoscópica mínimamente invasiva permite tratar determinadas patologías nasales y de los senos paranasales mediante instrumentos introducidos por las fosas nasales, sin necesidad de incisiones externas en muchos casos.

La elección de la técnica depende siempre del diagnóstico.

 

¿Cuándo debes acudir al otorrinolaringólogo?

Si llevas semanas respirando mal por la nariz, utilizas descongestionantes constantemente o notas que la obstrucción interfiere con tu descanso, es recomendable solicitar una valoración.

También conviene estudiar una obstrucción persistente de un solo lado, especialmente si aparece acompañada de sangrado, dolor facial o cambios en la visión.

Respirar bien por la nariz no debería ser un lujo. Descubrir qué está provocando la obstrucción es el primer paso para recuperar una respiración más cómoda y mejorar tu calidad de vida.

En el Centro de Otorrinolaringología Avanzada Dr. Esteban realizamos una valoración individualizada de los problemas de obstrucción nasal y estudiamos las opciones de tratamiento médico o quirúrgico más adecuadas para cada paciente.