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Dolor de garganta recurrente: cuándo deja de ser una simple faringitis

 

El dolor de garganta es uno de los motivos de consulta más frecuentes en Otorrinolaringología. En muchas ocasiones se debe a una infección vírica pasajera, pero cuando se repite con frecuencia, dura más de lo esperado o se acompaña de otros síntomas, conviene estudiar la causa.

No todo dolor de garganta recurrente es una faringitis.

¿Cuáles son las causas más frecuentes?

Entre las causas habituales se encuentran las infecciones de repetición, la inflamación crónica de las amígdalas, la rinitis con goteo posterior, el reflujo, la sequedad ambiental o la irritación provocada por el tabaco y otros agentes.

También puede aparecer dolor o irritación de garganta en personas que utilizan mucho la voz o respiran habitualmente por la boca debido a una obstrucción nasal.

¿Cuándo hablamos de amigdalitis de repetición?

Algunas personas presentan episodios frecuentes de inflamación de las amígdalas, acompañados de fiebre, dolor al tragar, malestar general o aparición de placas.

Cuando estos cuadros se repiten varias veces al año, interfieren con la actividad cotidiana o producen complicaciones, el otorrinolaringólogo puede valorar si existe una amigdalitis recurrente y qué tratamiento es el más adecuado.

¿Puede ser reflujo aunque no tenga ardor?

Sí.

El reflujo puede afectar a la garganta y a la laringe sin provocar necesariamente el típico ardor de estómago.

Puede manifestarse como carraspeo frecuente, tos seca, sensación de cuerpo extraño, ronquera o molestias persistentes en la garganta.

¿Qué señales deben hacernos consultar?

Conviene solicitar valoración especializada si el dolor:

  • Se mantiene durante varias semanas.
  • Aparece de forma repetida.
  • Se acompaña de dificultad para tragar.
  • Produce cambios persistentes en la voz.
  • Se acompaña de sensación de bulto en el cuello.
  • Es claramente más intenso en un lado.
  • Se asocia a pérdida de peso no explicada.
  • Aparece junto a dificultad respiratoria.

Estos síntomas no significan necesariamente que exista una enfermedad importante, pero justifican un estudio adecuado.

¿Cómo se estudia un dolor de garganta recurrente?

La valoración comienza con la historia clínica y una exploración de boca, garganta, nariz y cuello.

Dependiendo de los síntomas, puede ser necesario explorar también la laringe mediante técnicas específicas para descartar alteraciones de las cuerdas vocales, inflamación crónica u otras lesiones.

No siempre hay que tratarlo con antibióticos

Una gran parte de los dolores de garganta son de origen vírico y no mejoran con antibióticos.

El tratamiento debe dirigirse a la causa: infección bacteriana, inflamación, alergia, reflujo, obstrucción nasal u otros problemas.

Tomar antibióticos sin una indicación adecuada no acelera la recuperación y contribuye al desarrollo de resistencias.

Cuándo acudir al otorrinolaringólogo

Cuando el dolor de garganta se convierte en un problema frecuente, es importante identificar su origen y evitar tratamientos repetitivos sin un diagnóstico claro.

Una valoración por Otorrinolaringología permite estudiar las posibles causas y establecer el tratamiento más adecuado en cada caso.