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Mi hijo tiene otitis continuamente: ¿por qué se repiten tanto?

 

Las otitis son muy frecuentes durante los primeros años de vida, pero cuando aparecen una y otra vez muchos padres se preguntan si existe algún problema detrás. La explicación está, en gran medida, en cómo funciona el oído de los niños.

El oído medio se comunica con la parte posterior de la nariz mediante la trompa de Eustaquio. En los niños este conducto es más corto y funciona de forma menos eficaz, por lo que después de un resfriado puede acumularse líquido detrás del tímpano y favorecer las infecciones.

Las vegetaciones o adenoides aumentadas de tamaño también pueden dificultar la ventilación del oído y contribuir a que las otitis se repitan.

Incluso cuando ya no existe una infección activa, puede permanecer líquido detrás del tímpano durante semanas o meses. Es lo que se conoce como otitis media serosa y puede provocar que el niño oiga peor temporalmente. En edades en las que se está desarrollando el lenguaje, detectar esta pérdida auditiva es especialmente importante.

Cuando las infecciones son muy frecuentes, el líquido persiste o existe una repercusión sobre la audición, el otorrinolaringólogo puede plantear la colocación de pequeños tubos de ventilación o drenajes transtimpánicos. Estos permiten airear el oído medio y evitar la acumulación persistente de líquido.

No todos los niños que tienen varias otitis necesitan cirugía. La frecuencia de las infecciones, la audición y la evolución del oído son las que determinan cuándo es suficiente observar y cuándo conviene intervenir.