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Pérdida auditiva: señales tempranas y soluciones actuales

La pérdida de audición puede aparecer de forma progresiva o repentina. Detectarla a tiempo mejora la comunicación, la calidad de vida y las opciones de tratamiento.

Introducción

La pérdida auditiva no siempre aparece de golpe. Muchas veces comienza de forma progresiva: subir el volumen de la televisión, pedir que repitan las frases, no entender bien en reuniones o notar que los demás “hablan bajo”. Estos pequeños cambios pueden ser los primeros signos de una hipoacusia.

La audición influye directamente en la comunicación, la vida social, la seguridad y la calidad de vida. Por eso, cuando una persona nota que oye peor, no debería asumirlo simplemente como “cosas de la edad”. Existen pruebas sencillas para valorar el tipo y el grado de pérdida auditiva, y hoy hay soluciones muy eficaces.

Señales tempranas de pérdida auditiva

Algunos síntomas frecuentes son:

  • Necesidad de subir el volumen de la televisión o el móvil.
  • Dificultad para entender conversaciones en ambientes con ruido.
  • Sensación de que las personas vocalizan mal.
  • Pedir con frecuencia que repitan lo que han dicho.
  • Problemas para seguir conversaciones en grupo.
  • Dificultad para oír el timbre, el teléfono o sonidos agudos.
  • Sensación de oído tapado.
  • Presencia de pitidos o acúfenos.
  • Cansancio al mantener conversaciones largas.

En personas mayores, la pérdida auditiva puede pasar desapercibida porque se instala poco a poco. En otros casos, el paciente consulta por acúfenos, sensación de presión o problemas para entender, más que por “sordera” como tal.

Tipos de pérdida auditiva

1. Pérdida auditiva conductiva

Se produce cuando el problema está en el oído externo o medio. Puede deberse a tapones de cerumen, otitis, perforaciones timpánicas, alteraciones de los huesecillos o problemas de ventilación del oído medio.

2. Pérdida auditiva neurosensorial

Afecta al oído interno o al nervio auditivo. Puede relacionarse con la edad, exposición al ruido, factores genéticos, fármacos ototóxicos, infecciones o enfermedades del oído interno.

3. Pérdida auditiva mixta

Combina componentes conductivos y neurosensoriales.

Cuándo acudir al otorrinolaringólogo

Conviene consultar si la pérdida auditiva:

  • Aparece de forma repentina.
  • Afecta más a un oído que al otro.
  • Se acompaña de vértigo.
  • Se asocia a dolor, supuración o sangrado.
  • Se acompaña de acúfenos intensos.
  • Interfiere en la vida diaria.
  • Afecta al rendimiento escolar en niños.
  • Aparece tras exposición a ruido intenso.

La pérdida auditiva súbita es una situación que requiere atención rápida. Las recomendaciones clínicas consideran especialmente importante derivar de forma urgente cuando la pérdida se desarrolla en 3 días o menos y ha ocurrido en los últimos 30 días.

Pruebas habituales

El estudio suele incluir:

  • Otoscopia para revisar el conducto auditivo y el tímpano.
  • Audiometría tonal.
  • Audiometría verbal.
  • Impedanciometría.
  • Pruebas vestibulares si hay vértigo.
  • Pruebas de imagen si existe asimetría, sospecha neurológica o determinados signos de alarma.

NICE recomienda valorar adecuadamente la pérdida auditiva, tratar causas corregibles como el cerumen cuando contribuye a los síntomas y derivar a audiología o especialista cuando sea necesario. También contempla resonancia en casos seleccionados de hipoacusia neurosensorial asimétrica.

Soluciones actuales

El tratamiento depende de la causa. Algunas opciones son:

1. Eliminación de tapones de cerumen

Cuando el cerumen bloquea el conducto, puede producir pérdida auditiva, sensación de presión o acúfenos. Su retirada debe hacerse de forma segura.

2. Tratamiento médico

En casos de infecciones, inflamaciones, otitis o determinadas pérdidas súbitas, pueden utilizarse tratamientos farmacológicos.

3. Cirugía del oído

Algunas alteraciones del tímpano, huesecillos u oído medio pueden requerir tratamiento quirúrgico.

4. Audífonos

Los audífonos actuales son discretos, digitales y adaptables a diferentes entornos. Mejoran la comprensión del habla y reducen el esfuerzo auditivo.

5. Implantes auditivos

En casos seleccionados, cuando los audífonos no son suficientes, pueden valorarse implantes de oído medio, osteointegrados o implantes cocleares.

Oír peor no debe normalizarse. Una revisión auditiva permite conocer la causa, descartar problemas importantes y ofrecer soluciones adaptadas a cada paciente.
Si notas que cada vez entiendes peor, subes el volumen o tienes pitidos en los oídos, pide una valoración auditiva con un especialista.